¡Dolor en la cara! ¿Estaré rechinando los dientes?

Si despiertas con un dolor en el rostro, en los músculos faciales o dolores de cabeza, puedes estar apretando y rechinando los dientes sin saberlo.  Para la mayoría de las personas este es un hábito inconsciente llamado bruxismo y de origen desconocido.  El bruxismo afecta a niños y adultos de ambos sexos por igual  y presenta una serie de síntomas como dolor facial, dolor en las articulaciones de la mandíbula (ATM), dolor de cabeza y cuello, y puede conllevar a desgastes, fracturas, aflojamiento de los dientes y migrañas.

Por lo general, el hábito se desarrolla durante el sueño apretando con fuerza los dientes y en algunas ocasiones haciéndolos rechinar.

El tratamiento apropiado dependerá de si el bruxismo está asociado a otros problemas orales y al daño dental y maxilar presentes en el paciente. Generalmente se ajusta la mordida (eliminar alteraciones de la mordida), se reconstruyen los desgastes existentes y se coloca una placa oclusal para usar mientras duerme, la cual protegerá a sus dientes y articulaciones.

 
QUE MIEDO!!! Tengo cita Odontológica

El miedo a la odontología se conoce como la odontofobia.  Se estima que entre el 9% y el 15% de la población tiene miedo a la odontología. Este miedo puede estar relacionado al sonido que generan los aparatos odontológicos, el miedo al dolor, a las agujas o por experiencias traumáticas. Existen dos tipos de origen asociados a estos miedos. El subjetivo que se relaciona a las historias que se escuchan y el objetivo  relacionado a las malas experiencias vividas con anterioridad. En la actualidad, gran parte de la responsabilidad frente a los miedos está en el desconocimiento en torno a los avances en odontología. Avances que se han producido en los últimos tiempos donde las molestias relacionadas al tratamiento odontológico se han reducido sustancialmente.  El paciente al estar sentado en el sillón dental se siente indefenso e imposibilitado de impedir algo o que se realicen procesos sin su consentimiento. Es por eso que se recomienda que el profesional explique al paciente los procedimientos que se van a realizar en su boca. Es importante crear un estado de confianza en pacientes que no colaboran por vergüenza. Un buen odontólogo debe ser capaz de ayudar a vencer la fobia, acomodar la consulta para un manejo más tranquilo,  en horarios especiales para ayudar al paciente y ofrecer,  en caso necesario,  sedación. La sedación se brinda por un médico anestesiólogo entrenado que, por medio de medicamentos lleva al paciente a  un estado de consciencia tranquilo y relajado,  disminuyendo el dolor (analgesia) y aumentando la tolerancia ante los procedimientos dentales.

 
Aquel destemple que tanto molesta. HIPERSENSIBILIDAD DENTAL

La sensibilidad dental es una molestia  que afecta nuestro bienestar.  Para comprender un poco mas esta alteración es necesario entender sus causas. Los dientes están recubiertos por el esmalte el cual le brinda una protección eficaz contra muchas agresiones y evita la sensibilidad. A medida que pasa el tiempo y por diversas razones esta capa superficial de esmalte se pierde o la raiz del diente queda expuesta. Al llegar a la capa de las terminaciones nerviosas del diente (la dentina) aumenta la sensibilidad ante los estímulos externos. Cuando tenemos cuellos descubiertos por retacción de las encias, desgastes excesivos, fracturas causadas por el bruxismo o cuando no cepillamos adecuadamente nuestros dientes aumenta su sensibilidad. En estos casos se pueden aplicar desensibilizantes dentales, usar cremas dentales para dientes sensibles o si fuera necesario colocar unas cubiertas de resina en los cuellos para protegerlos.

 
¿Tendrán caries mis hijos?

La odontología actual se orienta hacia la prevención y detección temprana de los problemas dentales. La caries dental es una enfermedad destructiva, de origen complejo que afecta al diente, tanto temporal como permanentemente. Su aparición y severidad se ve influenciada por factores como la estructura del esmalte dental, la capacidad de defensa del niño, las bacterias existentes en la boca, la composición y flujo de la saliva, la dieta y la posibilidad de mantener una buena higiene dental. Cuando la caries se presenta puede reconocerse a través de la mala función dental, el dolor, las alteraciones de la mordida y abscesos alterando  el bienestar y la salud general del niño. Los controles periódicos, la correcta evaluación del riesgo, el manejo de la dieta, las aplicaciones periódicas de flúor tópico y en especial el manejo de la higiene oral con certeza mantendrán sanos a sus hijos.

 
¿Sabes elegir tu cepillo dental?

Existen varios parámetros para escoger el cepillo dental adecuado: Las cerdas deben ser delgadas, flexibles y con las puntas redondeadas para evitar lesiones en las encías. Si sufres de problemas en las encías o de sensibilidad dental se aconseja elegir un cepillo de cerdas suaves o de lo contrario, de cerdas medias. El mango debe ser recto, largo, delgado ergonómico y de ser posible un poco flexible. Evita escoger cepillos con penachos, cerdas muy duras o mangos con severas angulaciones ya que estos hacen mas dificil el correcto cepillado. El cepillo eléctrico debe ser aconsejado y orientado por tu odontólogo.Por ultimo recomendamos que cambiar el cepillo cada 3 meses.

 
LA PLACA BACTERIANA: Inquilinos que causan problemas.

La placa bacteriana es una acumulación de bacterias, propias de la cavidad oral, que crece continuamente en la superficie del diente y las encias. La flora bateriana normal de la cavidad oral, la saliva, la comida y demás fluidos se combinan para permitir que se acumulen causando alteraciones. Entre ellas se destacan  la gingivitis, periodontitis, caries e inflamaciones de la mucosa oral. Todos tenemos placa bacteriana ya que esta se forma constantemente en nuestra boca. Pero con un correcto cepillado, por lo menos dos  veces al dia, el uso del hilo dental, una vez al dia, los enjuages bucales despues del cepillado, el uso de otros aparatos especiales y la visita periódica al control dental se puede prevenir grandes depósitos de placa bacteriana, evitar que se forme cálculos o sarro y  que se presenten alteraciones orales.